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Entrevista al biólogo forense Manuel Crespillo Márquez

Entrevista al Dr. Manuel Crespillo Márquez 

Jefe del Servicio de Biologia.
Dpto Barcelona. Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses. Ministerio de Justicia

-  ¿En qué ámbitos diría, como experto, que la genética forense ha evolucionado en los últimos años y dónde considera que se van a dar los próximos hallazgos en la disciplina?

Los objetivos principales en el campo de la genética forense en los últimos años, han estado centrado en el desarrollo de estrategias de análisis orientadas a la obtención de una mayor información a partir de cada vez más pequeñas cantidades de material biológico. Por citar algún ejemplo, en la actualidad, diversos grupos están trabajando de manera muy activa en el desarrollo y puesta a punto de paneles de marcadores genéticos orientados a la deducción de caracteres fenotípicos, de esta manera, a partir de un indicio o fluido biológico podremos extraer información relativa al color de la piel, del pelo o los ojos del individuo que ha depositado un determinado indicio o fluido biológico.

¿Considera que series como CSI han contribuido a dar a conocer su especialidad o cree que más bien han extendido muchos conceptos que son erróneos?

Si he de ser sincero, le tengo que decir que es una serie que he visto en muy contadas ocasiones.  Series como CSI, sin duda, han ayudado a divulgar de una manera sencilla la ciencia aplicada, hacerla comprensible al espectador y público en general. Es cierto, que el carácter divulgativo de la serie, en la pretensión de llegar a la mayor audiencia posible, obliga a simplificar los métodos, estrategias de análisis e incluso las dificultades, que a menudo encontramos en nuestra labor diaria. Quizás, más que conceptos erróneos, podríamos decir que son incompletos y que deben ser considerados en el contexto de una serie televisiva. Posiblemente, en determinados casos reales, la serie puede levantar falsas expectativas que a la hora de ser ejecutadas en el laboratorio encuentran con más dificultades de las que nos muestra la serie.

¿Con qué grandes problemas se encuentran en su día a día a la hora de aportar datos sobre la escena de un crimen, por ejemplo?

Son diversos, los principales problemas que encontramos en nuestra labor diaria tienen que ver con la limitación en la cantidad o la calidad del indicio o fluido biológico que son objetos de estudio. Pensemos en un escaso número de células depositadas sobre un soporte, objeto de investigación, un solo pelo o un escaso número de espermatozoides. Estos condicionantes pueden dificultar extraordinariamente la obtención de un perfil genético que pueda ser sometido a comparación.

 Por otra parte, no siempre interpretar un resultado final de un análisis genético en el contexto de una investigación es algo sencillo. La bioinformática ha contribuido de manera muy importante a facilitar la labor final de interpretación de resultados objetos de cotejo, sin embargo, en ocasiones, la complejidad es máxima, y en última instancia la formación y la cualificación permanente de los profesionales resultan imprescindibles para poder afrontar los retos que el análisis genético nos presenta.

¿Cree que se ha sobrevalorado el papel de los análisis genéticos dentro de la especialidad forense? ¿Hay otras pruebas que le gustaría destacar por su utilidad y que considere que la gente no conoce?

El empleo de los análisis genéticos con fines de individualización ha supuesto una auténtica revolución a nivel mundial en procesos judiciales de distinta índole, esta realidad es incuestionable. La prueba genética adquiere más o menos relevancia dependiendo del contexto de caso que se está investigando, y en última instancia son los Tribunales de justicia los encargados de dar el valor correspondiente a los informes periciales que los laboratorios de genética forense emitimos. En este sentido, hay que señalar que nuestra labor, es contribuir y aportar nuestro grano de arena al esclarecimiento de los hechos que son objetos de investigación. Para ello,  los laboratorios españoles trabajan siguiendo estándares muy exigentes de calidad, con el objetivo final de ofrecer la mejor pericia.
Por supuesto que existen muchísimas disciplinas en el ámbito de la investigación criminal que son de absoluta relevancia y que se encuentran en continua evolución. Es muy frecuente la participación multidisciplinar en la investigación de casos criminales, especialistas en áreas tan diversas como la antropología, criminalística, entomología…a menudo trabajan de forma coordinada y en ocasiones los resultados y conclusiones, de unas y otras investigaciones, se complementan y contribuyen a dotar de mayor consistencia las conclusiones finales de una investigación.

 ¿Cómo se gestionan en España las bases de datos de ADN con interés criminal?


El marco  legislativo que regula  de la Ley de bases de datos de ADN con interés criminal en España queda recogido en la Ley Orgánica 10/2007 de 8 de octubre. De manera resumida, en la actualidad, la base de datos de ADN está alimentada por perfiles genéticos procedentes de indicios biológicos dubitados (sin atribución  a ningún donante) y perfiles de sospechosos, investigados o convictos por hechos delictivos de especial gravedad, así como por restos cadavéricos y muestras de personas que buscan a un familiar desaparecido. Los perfiles genéticos son aportados por las distintos Cuerpos y Fuerzas de seguridad de Estado, así como por el propio Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses. Un software informático, denominado CODIS, somete a un proceso continuo de comparación todos los perfiles incluidos en la base de datos. Ante una eventual coincidencia de perfiles, se comunica a los laboratorios que ingresaron los mismos, y éstos, a su vez, al juzgado pertinente. Este procedimiento de intercambio y comparación de perfiles genéticos no sólo se lleva a nivel nacional, sino también a nivel internacional, con distintos países Europeos.
Actualmente, nuestra base de datos cuenta con aproximadamente 420000 perfiles genéticos (datos de 2016), que incluye tanto de muestras dubitadas (encontradas sobre el cuerpo de la víctima o en el lugar de los hechos) e indubitadas, es decir, procedentes de sospechoso, investigados o personas convictas por investigaciones judiciales graves.
 

 
Curriculum vitae del Dr.Manuel Crespillo Márquez

Es Jefe del Servicio de Biología del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses (Ministerio de Justicia) del Departamento de Barcelona desde 2014. Licenciado en Ciencias Biológicas por la Universidad de Granada (1989) y doctorado en Medicina (2013) por la Universidad de Zaragoza. Master en Bioingenieria por la Universidad Politécnica de Cataluña (1992). Es profesor asociado de la Universidad Pompeu y Fabra desde 2006. En la actualidad, coordinador de algunas comisiones de trabajo del Grupo de Habla Española y Portuguesa de Genética Forense de la  ISFG (Internacional Society for Forensic Genetics), ha sido miembro de la Comisión de Docencia e investigación del Instituto de Medicina Legal de Cataluña y miembro de la Comisión Técnica Permanente Nacional para el uso forense del ADN (CNUFADN). Ha participado como formador en proyectos internacionales de colaboración de la Comunidad Europea “ Improving the skills of Forensic Experts” (TR 08 IB JH 01). Turquía 2012, proyectos de colaboración en el ámbito de la genética forense entre Chile y México. Ha sido asesor técnico del Ministerio de Educación y Ciencia de España.

Autor o coautor de más de 40 publicaciones científicas en revistas nacionales e internacionales, así como autor de capítulos en distintos libros de especialidad en genética forense. Ha sido ponente en más de 100 sesiones o jornadas científicas, congresos o cursos.

Revisor de revistas científicas (Forensic Science International Genetics, Revista Española de Medicina Legal, Revista Colombiana de Medicina)

 

 

 

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